A solo una cuadra de la Alcaldía, es decir, en la avenida 5 con calle 12, las infracciones por mal parqueo saltan a la vista. Por ningún lado se observó este martes a las grúas anunciadas por el alcalde Donamaris Ramírez.
El decreto que en junio pasado expidió la Alcaldía de Cúcuta para prohibir el estacionamiento de carros en el centro y otros 28 sectores, no pasó del papel a la práctica. Por ello, por todas partes se siguen observando vehículos mal parqueados.
El mal comportamiento, en gran parte, está patrocinado por la misma autoridad, en este caso la administración municipal y la Secretaría de Tránsito, porque no disponen de personal ni mucho menos de equipo automotor para ejercer el control del tráfico y el cumplimiento de la norma de estacionamiento.
El último convenio que firmó la administración municipal con la Policía Metropolitana, para el control del tránsito, fue para 80 agentes, de los cuales tan solo 20, distribuidos en dos turnos al día, están dedicados a ‘cazar’ carros mal parqueados.
Esta capacidad riñe con la de ciudades más pequeñas en extensión y población, como Barrancabermeja, con 300.000 habitantes, donde controlan el tránsito 60 agentes, o en Bucaramanga, con 524.012 habitantes, donde ejercen el cumplimiento de las normas viales 105 unidades, entre ellas 70 policías.
Pero las deficiencias no solo son en esta materia, dado que en cuanto tiene que ver con las grúas “los anuncios del alcalde Ramírez Lobo se quedaron en lo que siempre termina todo lo que pregona su gobierno, en pura bulla”, dijo Calixto Sampayo, líder comunitario del centro.
En efecto, hace dos meses el mandatario municipal anunció la adquisición de 15 grúas para controlar a los mal parqueados. A esta cifra se sumaban las cuatro de la concesión vigente y dos más que adquiriría la administración municipal.
“Sin embargo, lo de las 15 grúas solo fue un sofisma de distracción, porque solo las hemos visto un par de veces por las calles”, denunció María Adelaida Nieto, propietaria de una papelería.
Habla Tránsito
El mal comportamiento, en gran parte, está patrocinado por la misma autoridad, en este caso la administración municipal y la Secretaría de Tránsito, porque no disponen de personal ni mucho menos de equipo automotor para ejercer el control del tráfico y el cumplimiento de la norma de estacionamiento.
El último convenio que firmó la administración municipal con la Policía Metropolitana, para el control del tránsito, fue para 80 agentes, de los cuales tan solo 20, distribuidos en dos turnos al día, están dedicados a ‘cazar’ carros mal parqueados.
Esta capacidad riñe con la de ciudades más pequeñas en extensión y población, como Barrancabermeja, con 300.000 habitantes, donde controlan el tránsito 60 agentes, o en Bucaramanga, con 524.012 habitantes, donde ejercen el cumplimiento de las normas viales 105 unidades, entre ellas 70 policías.
Pero las deficiencias no solo son en esta materia, dado que en cuanto tiene que ver con las grúas “los anuncios del alcalde Ramírez Lobo se quedaron en lo que siempre termina todo lo que pregona su gobierno, en pura bulla”, dijo Calixto Sampayo, líder comunitario del centro.
En efecto, hace dos meses el mandatario municipal anunció la adquisición de 15 grúas para controlar a los mal parqueados. A esta cifra se sumaban las cuatro de la concesión vigente y dos más que adquiriría la administración municipal.
“Sin embargo, lo de las 15 grúas solo fue un sofisma de distracción, porque solo las hemos visto un par de veces por las calles”, denunció María Adelaida Nieto, propietaria de una papelería.
Habla Tránsito
El secretario de Tránsito del municipio, Ricardo Villamizar, explicó que el convenio con las empresas propietarias de las 15 grúas, es para que presten el servicio una vez a la semana.

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