Los 15 carros tanque que transportaban desde el estado Táchira la gasolina y ACPM venezolanos para Norte de Santander no volvieron a entrar todos a esta parte de la frontera colombiana.
En el primer embarque arribó la flota completa, recordó María Eugenia Martínez directora ejecutiva de Fendipetróleo.
Después del dos de abril, cuando se dio la reanudación del convenio, solamente empezaron a llegar entre 9 y 11 vehículos porque los otros se encuentran en los talleres para reparación.
Al cumplirse el primer mes de vigencia de la importación, las plantas de Terpel (Cúcuta) y Agua Linda (Los Patios) vendieron 2,2 millones de galones. “No llegó sino eso, nada más”, recalcó.
El cupo acordado y esperado era de 3’170.000 galones de hidrocarburos. Dicha cantidad corresponde a 70% de ACPM y 30% de gasolina.
Por esa razón los propietarios y administradores de estaciones de servicio en el departamento le solicitaron al gobierno suplir esa diferencia con hidrocarburo nacional a precio diferencial de frontera.
El 24 de mayo está prevista una reunión con el director de Hidrocarburos del Ministerio de Minas, Julio César Vera Díaz, para analizar la situación.
Sin embargo, la efectividad y aplicación del mismo dependen del estado de las carreteras, que para el caso de Norte tiene la red vial primaria colapsada.
Mientras tanto, el racionamiento en la distribución de ambos derivados del petróleo procedentes del vecino país rige en el mercado local.
Los dos centros de acopio y de abastecimiento suministran hasta 3.000 galones. Además, establecieron turnos según los cuales si hoy cargó una estación mañana no puede hacerlo, con el propósito de permitir que todas tengan la oportunidad.
Jesús Infante, administrador de la bomba Texaco No. 1, en San Rafael, se quejó por la sensible disminución que genera problemas para atender las necesidades de tanqueo del parque automotor.
Según él, también hay otros clientes como empresarios, clínicas y entidades gubernamentales que requieren diesel para atender diversas labores.
“Estamos llegando a un punto de desespero y de severos inconvenientes”, observó Infante.
Confió en los resultados que se produzcan en el próximo encuentro con Vera Díaz y así lograr que Venezuela disponga lo necesario para cumplir la asignación mensual, o que Colombia disponga más envíos.
La mayor demanda se concentra en el ACPM para atender a las busetas, camiones y clientes particulares que lo consiguen en las bombas más barato que en los expendios callejeros.
Se trata de tanquear parcialmente los automotores, con 50 ó 60 galones cada uno, con el propósito de permitirles el cubrimiento de los recorridos y evitar la paralización del servicio de transporte público de pasajeros.
Para venderlo el Cúcuta el galón se consigue a $3.150. En cambio, para Ocaña es más caro por la cuestión de los fletes y el largo recorrido de 202 kilómetros.
¿Y cómo están haciendo para llevar la gasolina Ocaña y a Pamplona?
“Una señora de una estación de gasolina en La Playa de Belén y contó que el paso por la carretera está muy peligroso”, reportó la directora ejecutiva de Fendipetróleo.
Otro cuadro que expuso fue el reseñado por una viajera procedente de Toledo quien les dijo que “hay muchísimo derrumbe en la vía hacia Cúcuta”.
Lo anterior, sumado a los últimos desastres naturales en Santander, ponen en duda la efectividad de un plan de abastecimiento con combustible colombiano para la frontera.
En el primer embarque arribó la flota completa, recordó María Eugenia Martínez directora ejecutiva de Fendipetróleo.
Después del dos de abril, cuando se dio la reanudación del convenio, solamente empezaron a llegar entre 9 y 11 vehículos porque los otros se encuentran en los talleres para reparación.
Al cumplirse el primer mes de vigencia de la importación, las plantas de Terpel (Cúcuta) y Agua Linda (Los Patios) vendieron 2,2 millones de galones. “No llegó sino eso, nada más”, recalcó.
El cupo acordado y esperado era de 3’170.000 galones de hidrocarburos. Dicha cantidad corresponde a 70% de ACPM y 30% de gasolina.
Por esa razón los propietarios y administradores de estaciones de servicio en el departamento le solicitaron al gobierno suplir esa diferencia con hidrocarburo nacional a precio diferencial de frontera.
El 24 de mayo está prevista una reunión con el director de Hidrocarburos del Ministerio de Minas, Julio César Vera Díaz, para analizar la situación.
Sin embargo, la efectividad y aplicación del mismo dependen del estado de las carreteras, que para el caso de Norte tiene la red vial primaria colapsada.
Mientras tanto, el racionamiento en la distribución de ambos derivados del petróleo procedentes del vecino país rige en el mercado local.
Los dos centros de acopio y de abastecimiento suministran hasta 3.000 galones. Además, establecieron turnos según los cuales si hoy cargó una estación mañana no puede hacerlo, con el propósito de permitir que todas tengan la oportunidad.
Jesús Infante, administrador de la bomba Texaco No. 1, en San Rafael, se quejó por la sensible disminución que genera problemas para atender las necesidades de tanqueo del parque automotor.
Según él, también hay otros clientes como empresarios, clínicas y entidades gubernamentales que requieren diesel para atender diversas labores.
“Estamos llegando a un punto de desespero y de severos inconvenientes”, observó Infante.
Confió en los resultados que se produzcan en el próximo encuentro con Vera Díaz y así lograr que Venezuela disponga lo necesario para cumplir la asignación mensual, o que Colombia disponga más envíos.
La mayor demanda se concentra en el ACPM para atender a las busetas, camiones y clientes particulares que lo consiguen en las bombas más barato que en los expendios callejeros.
Se trata de tanquear parcialmente los automotores, con 50 ó 60 galones cada uno, con el propósito de permitirles el cubrimiento de los recorridos y evitar la paralización del servicio de transporte público de pasajeros.
Para venderlo el Cúcuta el galón se consigue a $3.150. En cambio, para Ocaña es más caro por la cuestión de los fletes y el largo recorrido de 202 kilómetros.
¿Y cómo están haciendo para llevar la gasolina Ocaña y a Pamplona?
“Una señora de una estación de gasolina en La Playa de Belén y contó que el paso por la carretera está muy peligroso”, reportó la directora ejecutiva de Fendipetróleo.
Otro cuadro que expuso fue el reseñado por una viajera procedente de Toledo quien les dijo que “hay muchísimo derrumbe en la vía hacia Cúcuta”.
Lo anterior, sumado a los últimos desastres naturales en Santander, ponen en duda la efectividad de un plan de abastecimiento con combustible colombiano para la frontera.

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