Las personas judicializadas deberán responder por concierto para delinquir con fines de narcotráfico y porte de estupefacientes agravado.
Como resultado de dos años de investigación, en que fueron incautados 857 kilos de estupefacientes y 10 vehículos de alta gama, la Policía desmanteló una organización dedicada al tráfico internacional de clorhidrato de cocaína, cuyas ganancias tenían como destino al Ejército de Liberación Nacional (Eln).
Se trata de una estructura liderada por Orlando Moreno Torres, alias Doble Cero o El Patrón, quien amparado en una plataforma financiera que le permitía administrar entre 300 y 2 mil millones de pesos mensuales para garantizar la producción de una tonelada de droga en el mismo período, ordenaba el posterior envío de la misma hacia Venezuela para finalmente ser exportada a mercados internacionales.
Según la información recopilada por la Unidad de Investigaciones Especiales de Antinarcóticos, en coordinación con la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA), la base de coca era adquirida en el Sur de Bolívar y transformada en sofisticados laboratorios instalados en zonas rurales de Santa Rosa, Simití, San Pablo, Cantagallo y Morales, donde aún hay presencia del grupo guerrillero.
La Policía estableció que una vez la cocaína era embalada y alistada para su transporte, éste se hacía por vía terrestre mediante el uso de vehículos acondicionados con caletas, lo cuales trasladaban los cargamentos hacia la Costa Atlántica, pero especialmente hacia el departamento de Norte de Santander.
Allí, José María Peña Ramírez, alias Jóse, hombre de confianza de Doble Cero, aprovechaba su condición como propietario de una granja en el municipio de Villa del Rosario, en cuyo interior se realizaba el alistamiento de los automotores que luego eran despachados rumbo a Venezuela.
La estructura, liderada por alias Doble Cero, competía con Víctor Ramón Navarro, alias Megateo, narcotraficante y comandante del frente Libardo Mora Toro del Epl en el Catatumbo, por el control de las rutas en la zona de frontera. Por la captura de Megateo las autoridades ofrecen una recompensa de $2.000 millones.
Los capturados fueron alias El Patrón, de 30 años; alias Choco, de 29; alias Loco, de 26; alias Templete, de 42; alias El Mueco, de 28, alias Remolina, de 39; alias Chivatá, de 52; alias Primo, alias El Gordo, de 38; alias Tocayo, de 33; alias José, de 47, y alias Churrusco, de 33.
ALIANZA
La investigación también determinó una alianza estratégica entre el Eln y la banda de Los Rastrojos, cuyo principal cabecilla fue capturado en el vecino país, producto de una operación binacional liderada por la Policía a través de la Dijín, en hechos ocurridos el 3 de junio en Barinas. Diego Pérez Henao, más conocido como Diego Rastrojo, fue deportado a Colombia el pasado 25 de Julio.
Las 12 capturas realizadas en las últimas horas por la Dirección Antinarcóticos, se hicieron efectivas en Bogotá, Bucaramanga, Cúcuta y el Sur de Bolívar, resultado que se suma a la destrucción de dos laboratorios para el procesamiento de alcaloides, así como a la detención previa de 14 transportadores vinculados a las redes encargadas de llevar la droga hasta el otro lado de la frontera.
Las personas judicializadas deberán responder por concierto para delinquir con fines de narcotráfico y porte de estupefacientes agravado.
Ahora la investigación se concentra en identificar cuáles de los miembros del Comando Central (Coce) del Eln se lucraban de la operación mafiosa encabezada por Doble Cero, para individualizar movimientos de lavado de activos y proceder a la extinción de dominio de las propiedades respectivas.
ASI OPERABAN
Se trata de una estructura liderada por Orlando Moreno Torres, alias Doble Cero o El Patrón, quien amparado en una plataforma financiera que le permitía administrar entre 300 y 2 mil millones de pesos mensuales para garantizar la producción de una tonelada de droga en el mismo período, ordenaba el posterior envío de la misma hacia Venezuela para finalmente ser exportada a mercados internacionales.
Según la información recopilada por la Unidad de Investigaciones Especiales de Antinarcóticos, en coordinación con la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA), la base de coca era adquirida en el Sur de Bolívar y transformada en sofisticados laboratorios instalados en zonas rurales de Santa Rosa, Simití, San Pablo, Cantagallo y Morales, donde aún hay presencia del grupo guerrillero.
La Policía estableció que una vez la cocaína era embalada y alistada para su transporte, éste se hacía por vía terrestre mediante el uso de vehículos acondicionados con caletas, lo cuales trasladaban los cargamentos hacia la Costa Atlántica, pero especialmente hacia el departamento de Norte de Santander.
Allí, José María Peña Ramírez, alias Jóse, hombre de confianza de Doble Cero, aprovechaba su condición como propietario de una granja en el municipio de Villa del Rosario, en cuyo interior se realizaba el alistamiento de los automotores que luego eran despachados rumbo a Venezuela.
La estructura, liderada por alias Doble Cero, competía con Víctor Ramón Navarro, alias Megateo, narcotraficante y comandante del frente Libardo Mora Toro del Epl en el Catatumbo, por el control de las rutas en la zona de frontera. Por la captura de Megateo las autoridades ofrecen una recompensa de $2.000 millones.
Los capturados fueron alias El Patrón, de 30 años; alias Choco, de 29; alias Loco, de 26; alias Templete, de 42; alias El Mueco, de 28, alias Remolina, de 39; alias Chivatá, de 52; alias Primo, alias El Gordo, de 38; alias Tocayo, de 33; alias José, de 47, y alias Churrusco, de 33.
ALIANZA
La investigación también determinó una alianza estratégica entre el Eln y la banda de Los Rastrojos, cuyo principal cabecilla fue capturado en el vecino país, producto de una operación binacional liderada por la Policía a través de la Dijín, en hechos ocurridos el 3 de junio en Barinas. Diego Pérez Henao, más conocido como Diego Rastrojo, fue deportado a Colombia el pasado 25 de Julio.
Las 12 capturas realizadas en las últimas horas por la Dirección Antinarcóticos, se hicieron efectivas en Bogotá, Bucaramanga, Cúcuta y el Sur de Bolívar, resultado que se suma a la destrucción de dos laboratorios para el procesamiento de alcaloides, así como a la detención previa de 14 transportadores vinculados a las redes encargadas de llevar la droga hasta el otro lado de la frontera.
Las personas judicializadas deberán responder por concierto para delinquir con fines de narcotráfico y porte de estupefacientes agravado.
Ahora la investigación se concentra en identificar cuáles de los miembros del Comando Central (Coce) del Eln se lucraban de la operación mafiosa encabezada por Doble Cero, para individualizar movimientos de lavado de activos y proceder a la extinción de dominio de las propiedades respectivas.
ASI OPERABAN
Esta organización era manejada desde Bucaramanga y Cúcuta, donde los presuntos capos posaban como prósperos ganaderos. De hecho, dentro de los 12 capturados, aseguran las autoridades, hay cinco que manifestaron ser ganaderos, tres conductores, un minero, y tres comerciantes.
Desde hace dos años y un mes, cuando por trabajos de inteligencia se logró ubicar a un contacto de dicha organización, la Policía empezó a identificar a cada uno de sus miembros, así como las rutas que usaban para transportar la droga.
Fue así que a través de 96 mil conversaciones telefónicas que fueron interceptadas por los investigadores de la Policía, se establecieron los movimientos exactos y las funciones que cada uno cumplía dentro de la red delincuencial.
La banda estaba conformada por cultivadores, químicos encargados de conseguir los insumos, ayudantes de laboratorio para procesar el alcaloide, bodegueros y los transportadores.
De acuerdo con las autoridades, la banda transportaba el clorhidrato de cocaína en camiones, volquetas, y vehículos de alta gama a los que les acondicionaban modernas caletas para evitar que la Policía ubicara la droga, la cual era llevada desde el sur de Bolívar y el Catatumbo, hasta Cúcuta y La Guajira, de donde posteriormente era conducida a Venezuela.
Desde hace dos años y un mes, cuando por trabajos de inteligencia se logró ubicar a un contacto de dicha organización, la Policía empezó a identificar a cada uno de sus miembros, así como las rutas que usaban para transportar la droga.
Fue así que a través de 96 mil conversaciones telefónicas que fueron interceptadas por los investigadores de la Policía, se establecieron los movimientos exactos y las funciones que cada uno cumplía dentro de la red delincuencial.
La banda estaba conformada por cultivadores, químicos encargados de conseguir los insumos, ayudantes de laboratorio para procesar el alcaloide, bodegueros y los transportadores.
De acuerdo con las autoridades, la banda transportaba el clorhidrato de cocaína en camiones, volquetas, y vehículos de alta gama a los que les acondicionaban modernas caletas para evitar que la Policía ubicara la droga, la cual era llevada desde el sur de Bolívar y el Catatumbo, hasta Cúcuta y La Guajira, de donde posteriormente era conducida a Venezuela.
Fuente: La Opinion.com.co

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