jueves, 20 de abril de 2017

Se suicidó adolescente en Villa del Rosario

El cuerpo de la jovencita de 13 años fue trasladado al Instituto de Medicina Legal.

El pasado martes, Maylen Lisseth Fernández Villamizar, de 13 años, decidió ponerle fin a su vida. Quizá por eso no fue a estudiar. Una decisión que ni su familia ni sus amigos comprenden. Imposible hacerlo.
¿Por qué y qué motivos tuvo para hacerlo? son los interrogantes que aún no han podido resolver quienes la conocieron y la describen como una niña de casa, estudiosa y feliz.
Lisseth fue la amiga amable, inteligente, sonriente y cariñosa que se quedó en el corazón de sus 33 compañeros de clase. El vacío que sienten ahora por su partida a temprana edad, se siente en el salón de 8-01 del colegio Manuel Antonio Rueda Jara, de Villa del Rosario. Allí sus amigos no pueden contener el dolor y las lágrimas. No aceptan que su compañera, la que los hacía reír y los animaba a todos, se haya ido para siempre.
El puesto 35, donde ella se sentaba, está vacío. Sus compañeros y maestros la extrañan. No entienden qué fue lo que no tuvo solución. Por qué decidió no seguir viviendo. Por qué un lazo fue la determinación.
Su familia guarda silencio. El dolor es tan profundo que nadie quiere hablar. Prefieren recordarla como la niña de casa, la consentida de todos. Su mamá se sumerge en el dolor por la partida. Era la niña de sus ojos, la reina de sus hermanos. Lisseth se fue al cielo y se convirtió en un ángel que los cuidará y dará fuerzas para seguir adelante con sus vidas. 
Padres de familia, a corregir las actitudes
La psicóloga Marisol Granados Castaño les recomienda a los padres de familia estar más pendientes de sus hijos y de sus cambios de conducta. 
"Es normal que la familia sienta algo de culpa, pero la invitación es a que a cambio de preguntarse si se pudo haber evitado, pensar que la muerte es un hecho y reflexionar que como adultos no se pueden seguir repitiendo conductas, actitudes o fallas, pues quedan menores en casa”.
Las palabras amenazantes, por ejemplo, hay que eliminarlas con los hijos. “A veces a los niños se les dice: ‘si me saca malas notas por acá ni se aparezca’. Ellos, en esa inmadurez y proceso mental que todavía están desarrollando y evolucionando, lo pueden tomar literal", dijo Granados, al precisar que los niños piensan: “perdí materias, ¿ahora qué hago?”. Por eso, asegura, hay casos de niños que se pierden varios días tras una entrega de notas, por ejemplo.
Los casos en los que pueda haber antecedentes de maltrato también deben ser tenidos en cuenta.
“La familia debe preguntarse si hubo algún componente de agresividad o de violencia que ellos deben corregir para que a cambio se pueda brindar la posibilidad y confianza, porque siempre como adultos y como padres vamos a preferir un niño rebelde, con bajas calificaciones o contestón, a un hijo muerto”.
El amor en la familia en todo este proceso, será indispensable.
“Es mirar cómo nosotros, los adultos, la familia, ahora se une la red de apoyo para los menores que siguen quedando en la familia, para educarlos en el amor, en la confianza y darles la posibilidad de que se expresen, entendiendo que todos los hijos son diferentes y, por supuesto, no caer en el error de amenazar a quienes quedan con un: ‘cuidado va a hacer lo que hizo su hermano (a)’, ‘ahora no me vaya a salir con lo mismo que me hizo su hermano (a)’, sino entre adultos reunirse y dialogar".
Los profesores deben ser apoyo para sus alumnos
Para la sicóloga Granados, es labor de un docente integral tener una observación directa de sus estudiantes. "No solamente en su desempeño académico o disciplinario, sino empezar a notar cambios  en la conducta. A veces, por el ausentismo, se pueden dar cuenta qué está pasando con ese estudiante que lleva dos o tres días sin ir a clase, que siempre siente deseos de desfallecer, que tiene alguna sintomatología física o que ha sido visto decaído. Todo eso tiene un detrás de, todo eso tiene una explicación. Esos cambios conductuales deben llevar a que los adultos se pregunten si algo está pasando. Es necesario acercarse al estudiante”.
Campañas en los colegios
La Gestora Social de Villa del Rosario, Miriam Ortega Quintero, dijo que en todos los colegios tienen programas de Educación Sexual. Así mismo, la Policía de Infancia y Adolescencia ha trabajado los temas de drogadicción junto con la Comisaria de Familia. "Se han dictado charlas de mejoramiento personal, proyectos de vida. El bullying es un tema que se ha tocado y se les concientiza que denuncien que si hay algún compañero que lo está cometiendo, pues sabemos que es más fácil de recuperarlo que a un niño que le hacen bullying", agregó Ortega.

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