Nieves Rodríguez, la líder cívica que por años ha acompañado al exmandatario en su carrera política no pudo contener la tristeza que le produjo la noticia de su captura y a la salida de las camionetas que transportaban a Suárez Corzo, se abalanzó sobre ellas para impedir su avance.
Después de 25 horas de permanecer recluido en el CTI de la Fiscalía, el sábado hacia las 5:30 de la tarde fue trasladado a Bogotá el exalcalde de Cúcuta Ramiro Suárez Corzo, detenido el viernes por orden del Tribunal Superior de Bogotá, que lo condenó a 27 años de prisión por homicidio agravado.
En medio del desconcierto y la zozobra que produjo la nueva captura del popular dirigente entre sus familiares, amigos y los integrantes de su organización política, Suárez Corzo fue llevado bajo un completo esquema seguridad al aeropuerto Camilo Daza donde abordó un avión comercial que lo llevó a la capital del país.
Aunque se tenía previsto que el exalcalde fuera trasladado a primera hora del día, inconvenientes con el avión que lo iba a transportar retrasaron el viaje, lo que prolongó su estadía en las celdas del CTI.
Esta situación desencadenó una romería de dirigentes políticos, familiares y líderes comunales que aguardaban a las afueras del organismo de investigación noticias sobre Suárez.
Algunos que lograron tener contacto con el exalcalde, describieron el evidente deterioro en el estado anímico del dirigente, quien venía trabajando a toda marcha con su organización política, de cara a las elecciones de octubre.
“Respetamos las decisiones de la justicia colombiana, pero la comunidad sabe que esta es una jugada política porque hace cuatro años hicieron lo mismo. No se respeta la voluntad del pueblo colombiano y el cucuteño sobre todo, que ha sido seriamente maltratado”, aseguró Jaime Suárez Corzo, hermano del exalcalde, quien no se despegó del CTI a la espera de alguna noticia.
A diferencia de hace cuatro años, cuando una muchedumbre enardecida intentó por todos los medios impedir su captura, ayer solo Nieves Rodríguez, una líder comunal que ha acompañado por años la carrera del exmandatario, se abalanzó sobre las camionetas que lo transportaban desde las instalaciones del CTI, en rechazo a su detención. Los demás aguardaron, como resignados, la salida del dirigente.
Ramiro Suárez Corzo es acusado por el homicidio del exasesor jurídico de la Alcaldía, Alfredo Enrique Flórez Ramírez, ocurrido en octubre el 2003.
Pese a que en abril del 2009 fue absuelto por el Juzgado Octavo Penal Especializado de Bogotá, dos años después, el Tribunal Superior de Bogotá determinó que Suárez Corzo sí era responsable del crimen y lo condenó a 27 años de prisión.
La decisión de primera instancia había sido apelada por un fiscal de Derechos Humanos.
En medio del desconcierto y la zozobra que produjo la nueva captura del popular dirigente entre sus familiares, amigos y los integrantes de su organización política, Suárez Corzo fue llevado bajo un completo esquema seguridad al aeropuerto Camilo Daza donde abordó un avión comercial que lo llevó a la capital del país.
Aunque se tenía previsto que el exalcalde fuera trasladado a primera hora del día, inconvenientes con el avión que lo iba a transportar retrasaron el viaje, lo que prolongó su estadía en las celdas del CTI.
Esta situación desencadenó una romería de dirigentes políticos, familiares y líderes comunales que aguardaban a las afueras del organismo de investigación noticias sobre Suárez.
Algunos que lograron tener contacto con el exalcalde, describieron el evidente deterioro en el estado anímico del dirigente, quien venía trabajando a toda marcha con su organización política, de cara a las elecciones de octubre.
“Respetamos las decisiones de la justicia colombiana, pero la comunidad sabe que esta es una jugada política porque hace cuatro años hicieron lo mismo. No se respeta la voluntad del pueblo colombiano y el cucuteño sobre todo, que ha sido seriamente maltratado”, aseguró Jaime Suárez Corzo, hermano del exalcalde, quien no se despegó del CTI a la espera de alguna noticia.
A diferencia de hace cuatro años, cuando una muchedumbre enardecida intentó por todos los medios impedir su captura, ayer solo Nieves Rodríguez, una líder comunal que ha acompañado por años la carrera del exmandatario, se abalanzó sobre las camionetas que lo transportaban desde las instalaciones del CTI, en rechazo a su detención. Los demás aguardaron, como resignados, la salida del dirigente.
Ramiro Suárez Corzo es acusado por el homicidio del exasesor jurídico de la Alcaldía, Alfredo Enrique Flórez Ramírez, ocurrido en octubre el 2003.
Pese a que en abril del 2009 fue absuelto por el Juzgado Octavo Penal Especializado de Bogotá, dos años después, el Tribunal Superior de Bogotá determinó que Suárez Corzo sí era responsable del crimen y lo condenó a 27 años de prisión.
La decisión de primera instancia había sido apelada por un fiscal de Derechos Humanos.
REVUELO POLÍTICO
La sorpresiva captura del exalcalde de la capital nortesantandereana cayó como balde de agua fría entre muchos dirigentes de la ciudad que por años han hecho parte de su grupo político.
Para algunos, lo sucedido el viernes no es más que una estrategia política que busca desequilibrar el proyecto que Suárez Corzo venía liderando junto con los candidatos a la Alcaldía de Cúcuta, Andrés Cristo Bustos, y Édgar Díaz Contreras, a la Gobernación de Norte de Santander.
“Estoy convencida de que estas son estrategias políticas de unos pocos que no saben salir a las comunidades, que no saben oír a la gente, que no saben responder con obras a la ciudad y que en cambio utilizan poderes ocultos para llegar al poder”, aseguró la concejala del Partido de la U, Olga Cristina Jaimes, cercana a Suárez Corzo.
La dirigente política se mostró contrariada de que la nueva captura del exalcalde se haya dado justo cuando se acerca un proceso electoral en la ciudad, en el que Suárez venía figurando de manera ostensible.
“Por qué precisamente en el marco de las elecciones vuelven a atropellar a una persona que es un líder, que viene trabajado por las comunidades. Por qué esperan que estemos tratando de organizar nuevamente el municipio dentro de la sana lucha para elegir a las personas que sean prenda de garantía para Cúcuta y el departamento”, dijo.
Esta misma percepción la tiene el concejal Rodolfo Torres, quien coincide con su compañera de corporación en que es evidente que la captura de Suárez Corzo lo único que persigue es causar un efecto político entre el electorado.
“Los sectores populares, la gente de los barrios observó con curiosidad el detalle de por qué se dio la captura preciso cuando Ramiro estaba rodeado de la gente que lo quiere, de la gente que va a participar en la campaña política a favor de los candidatos que estaba apoyando”, señaló el concejal, en medio de una total incertidumbre por la suerte del exalcalde.
Liliana Mora, aspirante al Concejo por el Partido Liberal, también se mostró afectada por lo sucedido con Ramiro Suárez y atribuyó esta nueva situación a los desencuentros políticos que ha despertado la contienda que se avecina.
Por su parte, el jefe de debate de la campaña del candidato Andrés Cristo -con quien Suárez Corzo venía trabajando-, Javier Prieto Peña, sostuvo que la campaña seguirá adelante, fortaleciéndose con el apoyo de las comunidades y con las propuestas que el aspirante tiene para el desarrollo de la ciudad.
“Lo que puedo asegurar es que vamos para adelante. La campaña no se detiene por esto, eso téngalo por seguro”, dijo.
Y si en los círculos políticos la noticia de la nueva captura del popular y polémico exmandatario causó conmoción, el efecto no fue menor entre los cucuteños.
Voces a favor y en contra de la decisión se escucharon en los diferentes rincones de la ciudad, donde esta se convirtió sin duda en el tema del día.
Algunos como Rogelio Flórez calificaron como injusta y desproporcionada la medida, tras considerar que la ciudad estaba ante una nueva oportunidad de retomar el rumbo del desarrollo.
Sin embargo, hubo también los que aplaudieron la determinación del Tribunal, como Gonzálo Moreno, quien se mostró partidario de las decisiones de la justicia.
Lo cierto es que la incertidumbre política seguirá rondando durante las próximas semanas en la ciudad, por cuenta de una decisión que tomó por sorpresa a los cucuteños y al propio Ramiro Suárez Corzo.

1 comentario:
En Norte de Santander, las víctimas de antaño son ahora aliadas de sus propios victimarios. El Senador Liberal Juan Fernando Cristo denunció hace unos años que el ex alcalde de Cúcuta Ramiro Suárez, investigado por paramilitarismo, sería parte de amenazas contra su vida. La denuncia la hizo ante el Presidente Uribe que, en un gesto frentero, echó al agua al Senador Cristo públicamente frente a su supuesto victimario, el ex alcalde Suárez. Ahora, años después de esa denuncia, los mentideros políticos norte santandereanos no salen de su asombro de saber que en estas elecciones el otrora victimario, Ramiro Suárez, apoya al hermano de su víctima, Andrés Cristo, a la Alcaldía de Cúcuta. Esa paradójica alianza deja al Senador Cristo como defensor de las víctimas a nivel nacional y aliado de los victimarios en su propio departamento.
Mirándonos el ombligo
por Claudia López Hernández Monday, Jun. 06, 2011
Ahí se destapó la falacia de juan fernando cristo que de victima de ramiro suares pasó a ser su socio politico. a cambio de ayudarle con la fiscal vivian morales que es cuota del partido liberal en la fiscalia. cristo paso de defensor de las victimas a socio de un victimario. sepulcro blanqueado.politiquero corrupto.
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